Luz tamizada y acústica cotidiana
Cuando la luz llega filtrada, se leen mejor los productos, descansan los ojos y florece la fotografía. Pero también importa el sonido: techos curvos devuelven murmullos, y columnas alineadas amortiguan motores, regalando un fondo doméstico de pasos, utensilios y saludos. Diseñar bajo estas cubiertas es componer un paisaje sensorial completo, donde el confort no es lujo, sino condición mínima para que el paseo diurno sea pausa regenerativa y no simple tránsito acelerado.